Kinesiotape, en los casos de recuperación después de una liposucción, el empleo de esta técnica cobra una importancia esencial ya que serán las grandes artífices de que el edema más superficial que se acumula en las partes más cercanas a la piel y la posible aparición de hematomas desaparezcan en unos pocos días. Además, la colocación del Kinesiotape en forma de pulpo, tendrá una actividad sobre el movimiento facial e intersticial, siendo de gran ayuda en la reabsorción del edema más profundo, su redistribución hacia vasos linfáticos para su pronta evacuación al torrente sanguíneo.
Por regla general y gracias a este minucioso y estudiado protocolo de tratamiento después de 10 sesiones de tratamiento a lo largo de 3 o 4 semanas, el paciente estará completamente recuperado de la intervención y podrá disfrutar de su nueva imagen con todas las garantías de un trabajo perfectamente hecho.